Un regreso no esperado. Volví de la mano del número par (y eso que tengo debilidad por los impares). ¿Si volví para quedarme? Si uno nunca sabe, yo menos.
El punto es que no actualizar jamás es sinónimo de haber dejado de escribir o en su defecto, de leer cosas buenas y tener ese impulso sin sentido de querer compartirlas con solodiossabequién.
Como todos los veranos me decidí a encontrar algún pasatiempo (no necesariamente productivo a los ojos del resto de la humanidad) y esta vez tocó corte y confección, así es. En minutos saldré rauda a la mercería en busca de telas y quién sabe qué otra cosa más.
Y claro que esto no tiene sentido, pero es un simple comentario trampolín de la vuelta.
NOTA: Quise subir también alguna fotito de una aguja enhebrada, pero cuando puse eso en google salieron un par de imágenes de operaciones que me sacaron las ganas, cada cual puede imaginarse la agujita enhebrada que guste.
jueves, 3 de enero de 2008
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