(breve recordatorio para momentos de crisis)
La verdad no importa.
Y mucho menos lo que digan o dejen de decir.
Hasta hace minutos, importaba él, ahora solamente importo yo. ¿Instinto de supervivencia, tal vez? Qué más da, no voy a dar la vida por una quimera, vale más la pena regalársela a la primer mariposa que sobrevuele mi jardín, que aunque volátil, es real.
Elegí. Siempre es mejor que quedarse entumecido y frío ante lo que parecen varios caminos que terminan en varios otros que no son yo. Elegí y se que voy a andar los primeros kilómetros con las alas rotas.
De pronto pienso en aquel amigo del alma, siempre diciendo "un sólo camino" y es recién ahora que lo descubro: un sólo camino me lleva a mí; y es ese único camino el que existe.
¿Que quién soy yo? No es demasiado importante, basta con saber que el que no se arriesga a morir en el intento jamás me va a encontrar.
Por lo pronto suena Alba y una sabe que todo volverá a empezar y que sólo aquel que ama (con A) conoce parte del misterio.
martes, 19 de febrero de 2008
viernes, 1 de febrero de 2008
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