martes, 19 de febrero de 2008

No se va a llamar mi amor

(breve recordatorio para momentos de crisis)

La verdad no importa.
Y mucho menos lo que digan o dejen de decir.

Hasta hace minutos, importaba él, ahora solamente importo yo. ¿Instinto de supervivencia, tal vez? Qué más da, no voy a dar la vida por una quimera, vale más la pena regalársela a la primer mariposa que sobrevuele mi jardín, que aunque volátil, es real.
Elegí. Siempre es mejor que quedarse entumecido y frío ante lo que parecen varios caminos que terminan en varios otros que no son yo. Elegí y se que voy a andar los primeros kilómetros con las alas rotas.

De pronto pienso en aquel amigo del alma, siempre diciendo "un sólo camino" y es recién ahora que lo descubro: un sólo camino me lleva a mí; y es ese único camino el que existe.

¿Que quién soy yo? No es demasiado importante, basta con saber que el que no se arriesga a morir en el intento jamás me va a encontrar.

Por lo pronto suena Alba y una sabe que todo volverá a empezar y que sólo aquel que ama (con A) conoce parte del misterio.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo escribiste vos lau???


me impresionó, está muy bueno.

Besotes

Caro

soy invisible, dijo...

Lau, admitámoslo, lo mío, es indiscutible. Comí helado y ya veo las cosas con más claridad jajaja.
Ciclotímica de mierda. Con decirte que quizá vaya el viernes. Qui-zá (o zas?). El asunto es que no trabaje el sábado, porque eso tenía pensado hacer.
1. Para moverme: hace más de una semana que estoy encerrada en mi bunker.
2. Para acumular riquezas jaja.