domingo, 22 de junio de 2008

El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo.

Friedrich Nietzsche

lunes, 16 de junio de 2008

Reciclaje

Ahora se me dio por pensar en vos Mel. Y pensarte a estas horas de la noche; y pensarte bajo influencias de ciertos y recientes acontecimientos, hace que ese cuerpo del que siempre querés salir se desdibuje para decirme, impregnado de tu manera tan SAYNOMORE, una única cosa: DESDRAMATICEMOS.

Pero el problema no es que yo sea, en realidad, una mujercita demasiado melodramática; el verdadero problema es la dificultad de todos ustedes para ver la gravedad de esto que me pasa. Ustedes, sin ofender, carecen de capacidad de abstracción.

Pero, ¿qué pasa si lo hacemos literal?, ¿qué pasa si les cuento que realmente se estuvieron llevando una mitad de mí? ¿Qué pasaría si, de pronto, se dieran cuenta de que me falta un pedazo de cuerpo, por ejemplo? No sería nada grato, ¿no?

Sea cual fuere esa mitad que me falta (porque me podemos dividir, por ejemplo, en arriba y abajo, en derecha e izquierda...) definitivamente no sería grato. Y no me decido qué sería más drástico, si ver un par de piernas caminando sin aparente dueño o si ver una pierna izquierda continuada por un brazo izquierdo y después media boca, media nariz y un ojo. Además de que me resulta inevitable preguntarme, ¿para qué alguien querría una mitad de mí que no va a usar?

Es realmente ridículo. Y siendo la 1:29 am de un día cualquiera, sentada en mi cama con un cuaderno y un lápiz, escuchando dos únicos sonidos aparentes (ahora tres, al ruidito del gas saliendo de la estufa y al de mi lápiz garabateando se sumó el de la heladera) me acuerdo de vos Mel y te digo,
tenés razón,
DESDRAMATICEMOS.


Hace algún tiempo escribí algo así en un cuaderno. Esta tarde, sentada en mi jardín, volví a leerlo y me escandalicé. Sí, me escandalicé porque hoy la situación es mucho más grave. Hoy no sólo soy un cuerpo por la mitad,

hoy,

no soy ni mi mitad.