domingo, 7 de septiembre de 2008

Domingo,

y reina la tarde esa modorra acompañada de una cama deshecha y películas viejas, de infancia o no, pero de llorar al final seguro y de haberse perdido el principio también.

el silencio de siesta lo lleva a uno a soñar, soñar,
soñar.

soñar es un escape en momentos como este, una salida de emergencia al placard desordenado, los apuntes sin leer, las clases sin armar y el miedo.

el pánico.

el pánico de querer reinventarse hoy, el domingo, hoy que es la última oportunidad antes de que todo vuelva a empezar.

2 comentarios:

soy invisible, dijo...

Y reinventarse está costando TANTO últimamente.
Según mi décimo quinto pensamiento, debemos prolongar nuestros centímetros cuadrados de existencia, pero, el maldito PERO y el maldito aplastamiento domingal. Mañana va a venir, pero no le temo: sólo me preparo para defenderme. Por si acaso.

Nota: No tengo novedades, pero tengo tranquilidad :)
Que me dirás vos, Cascabelito...

el baterista que escribe dijo...

Los amigos de mis amigos son mis amigos
decia alguien por ahi..seguramente fue Roberto Carlos ..tan mal no le fue..




Señorita Laura, menudita, imperceptible, agradezcole la molestia de dejarme ese pasacalle con lagrimas que "no se animaron" y es significativo, desde ya ! el hecho de saber que lo que uno da a luz , hace eco en alguien mas..


un amable saludo =)


gracias por pasar a sacarte las ganas