De pronto recordé una de esas frases de madre que una escucha tantas veces a lo largo de su vida que se vuelve algo así como el onceavo mandamiento que Moisés no llegó a copiar:
"hija, hay que escuchar más y hablar menos. tenemos dos orejas y una sola boca, la naturaleza es sabia"
Claro que en mi caso es un poco como pedirle peras al olmo, pero es cosa de madres no rendirse nunca, así que mamá insiste.
Ahora yo me pregunto: tenemos dos orejas y una sola boca, está bien. Pero también tenemos un teclado y diez dedos...
Ma, creo que voy a seguir siendo verborrágica, pero gracias por intentarlo.
lunes, 6 de junio de 2011
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1 comentario:
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